CICLO DE MEJORA CONTINUA O PDCA
La mejora continua es un concepto fundamental para todas aquellas empresas que quieran implantar un sistema de gestión de la calidad. Como la propia palabra nos evoca, es un proceso continuo que se debe mantener en el tiempo, sin el cual nuestra organización no podrá implantar su sistema de calidad ni las actuales normas ISO.

Según enuncia la propia norma ISO 9001:2015 la mejora continua se basa en estos aspectos fundamentales.

Compromiso inequívoco de la alta dirección de la empresa (liderazgo). Como ya sabemos, las normas ISO hacen especial hincapié –sobre todo en sus nuevas versiones- en la importancia de la alta dirección empresarial, que debe ser la responsable de motivar al resto de estamentos y trabajadores. Esto ayudará a que la implantación sea lo menos traumática posible, ganando en eficacia y eficiencia a la hora de gestionar el proceso.
Detección de “no conformidades”. La empresa deberá detectar las posibles desviaciones frente a los objetivos previstos así como todos los incumplimientos de los requisitos que dicta la norma.
Planteamiento, realización y eficacia de acciones correctivas, para incidir sobre la causa que motivó la no conformidad, y que esta no se vuelva a repetir.
Detección del riesgo y su control, de aspectos emanados del Entorno Interno, Externo, de las Partes Interesadas y de los Procesos de la Organización
Detección de oportunidades y su gestión emanadas del análisis del Entorno Interno, Externo, de las Partes Interesadas y de los Procesos de la Organización
Puedes leer más artículos sobre este tema en nuestra sección: Mejora continua en la empresa.

Pues bien, una vez que tenemos clara la definición de mejora continua y su importancia, vamos a explicar qué es el ciclo PDCA o ciclo de Deming.

El ciclo de Deming, debe su nombre al estadístico norteamericano Edwards Deming y es el acrónimo inglés de Plan, Do, Check, Act. En español, se conoce como PHVA (planificar, hacer, verificar y actuar).

El ciclo PDCA es un conjunto de actividades y herramientas que nos ayudan a mejorar nuestro sistema de gestión, de una forma sostenible y continuada en el tiempo. De hecho, estas implementaciones se deben llevar a cabo al menos de forma anual.